lunes, mayo 09, 2005

De mundos infinitos

Ayer domingo, debido principalmente a una frikada de las mías (leyendo el artículo os daréis cuenta de cúal XD), vi una joyita en DVD que gracias a Amazon USA y a una amiga pude conseguir.







The Infinite Worlds of H.G. Wells (traducida en España como El increíble mundo de H.G. Wells) es una especulación totalmente fantástica, llena de tierna imaginación e impresionante ciencia ficción, de que el auténtico lugar de donde el escritor sacó sus ideas fue, precisamente, de su vida real, y que realmente llegó a conocer a todos esos personajes de sus historias, a ver todos esos inventos, descubrimientos o situaciones; cómo estos influyen en los protagonstas, y sobre todo, en su imaginación e historias. No puede faltar el romance, y este aparece en la forma de una bella científica y profesora en la universidad que ayudará a Wells con sus historias y sobre todo con las fantásticas situaciones en que se ven envueltos.

La miniserie comienza en el Londres de los años 40, donde una periodista llamada Ellen McGillvray decide entrevistar al ya anciano escritor H.G. Wells, para que le cuente todo lo que sepa del famoso profesor Cedric Gibberne, fallecido hace poco, y cuyos inventos y descubrimientos se han descubierto hace poco y se conservan en un lugar seguro. Sin saberlo, la mujer se verá embarcada en un impresionante viaje por la fantasía y la ciencia, donde descubrirá a las gentes, las situaciones y los lugares donde el famoso padre de la cienca ficción más increíble inspiró sus novelas. Además, le hablará de Jane Robbins, una profesora del Imperial College of Science donde Wells vive todas sus aventuras, con la que forjó algo más que una amistad.




La joven pareja, Wells y Robbins



El anciano Wells, rodeado de recuerdos

La periodista Ellen McGillvrayse dispondrá a oir las historias más increíbles jamás contadas.


Así, los seis episodios son todos un enorme flashback, de continuidad lineal, en donde aparecen una por una las historias que narra a la periodista, en donde vemos además cómo la relación entre Wells y Robbins va evolucionando, y en donde conocemos a toda una galería de personajes, los auténticos y primeros protagonistas de esas situaciones que más tarde Wells narraría en sus fantásticas novelas... ;)

Las historias de la miniserie, aunque coinciden en personajes y elemento principal, no son fieles al 100% a los relatos de Wells. Despues de todo, son las situaciones en que se basó, ¿no? ;)


6 historias, 3 partes. 4 horas

La primera historia nos presenta uno de los más famosos inventos de la ciencia ficción (aunque no por ello el más conocido): El nuevo acerelador. Uno de los aparatos del profesor Gibberne desaparece misteriosamente en medio de una demostración, y todos tienen motivos para sospechar de que alguien está usando una extraña sustancia capaz de acelerar las cosas mil veces más para su propio beneficio.
(si queréis leer la historia original, aquí podéis hacerlo, muy recomendada)




El profesor Gibberne y el fantástico tónico



El tiempo parece detenerse a tu alrededor cuando te mueves mil veces más deprisa...




La segunda, la que inspiró a Wells su máquina del tiempo, nos cuenta la historia de un hombre que, tras un extraño accidente, descubre que ha viajado atrás en el tiempo. La avaricia, la muerte y la vida y la amistad son temas que en este viaje le harán tomar importantes decisiones.

La tercera historia habla del descubrimiento más impresionante y a la vez terrorífico de toda la serie: una piedra proveniente del espacio y que encierra una puerta a otro universo, que acaba inocentemente en una tienda de curiosidades. Basada en El Huevo de Cristal.

La cuarta historia, la más angustiosa, narra cómo después de un extraño incidente con un generador eléctrico, un ayudante de la universidad dice estar atrapado en otro lugar, una misteriosa isla en donde descubre los restos de un naufragio. Basada en El extaordinario caso de los ojos de Davidson.


La historia quinta, basada en La verdad sobre Pyecraft, cuenta los esfuerzos de un obeso profesor de matemáticas por encajar en un mundo no hecho a su medida, y en donde, por tomar una extraña poción para adelgazar, acabará perdiendo, literalmente, la gravedad.


El orondo y bondadoso Pyecraft




Un amigo de Pyecraft también experimentará las consecuencias de las pociones mágicas...


Y por último y también la más divertida, la historia basada en El bacilo robado, donde una peligrosa sustancia que finalmente resulta ser un suero de la verdad desaparece del laboratorio, y el profesor Gibberne especula horrorizado que la catástrofe mundial que acabará con el mundo tal y como lo conocemos no está en un virus mortal: está en la sinceridad desatada de la población...



Analizando

Los personajes están muy bien construidos, y la ambientación, tanto victoriana como la de los años 40, roza uno de los realismos más bellos visto en una recreación de la época. Todos los detalles están muy cuidados, hasta el más pequeño, y el vestuario es magnífico.

El joven Herbert G. Wells (Tom Ward) es emprendedor y de gran carácter, lleno de rebeldía y energía, y sobre todo de unas enormes ganas de mostrar al mundo sus creaciones. Hará todo lo posible por lograr grandes historias, por contentar a unos editores (tan "simpáticos" que uno comprueba que eso ha sido así toda la vida XDDD) que le dan de lado, y sobre todo por conquistar el cariño de la joven Jane. La interpretación es correcta, muy poderosa, aunque quizá se le echa de menos algo de naturalidad interpretando al Wells octogenario de los años 40.


Herbert G. Wells. Elegante, intrépido, y sobre todo, un visionario.


El "autentico" protagonista de la historia (puesto que todos los motivos porque Ellen quiere entrevistar a Wells giran alrededor de él), pero curiosamente el gran olvidado en la mayoría de las reviews, es el profesor Cedric Gibberne (Nicholas Rowe, sí, mi Nicholas, mi Nicholas XDDD), pero que mantiene toda la frescura de su única aparación en los relatos originales. Añade, con su peculiar forma de ser, un punto cómico de "profesor despistado y casi chiflado" a la historia. La relación entre él y su ayudante Whitakker es de profunda lealtad, de esas tiernas complicidades tan típicas de profesor chiflado y ayudante a su altura, hasta el punto de confesarle que le ha echado muchísimo de menos cuando acaba con su gamberro sobrino de ayudante (o como el dice: "no me llames tito, no eres mi sobrino, eres el hijo de la hermana de mi esposa").


Gibberne y Whitaker, el tándem perfecto


Otra de las situaciones que añaden comicidad al personaje es la típica relación tirante con uno de los peces gordos de la Universidad, el Señor "venga-a-mi-despacho-inmediatamente-profesor-Gibberne", llena de diálogos chispeantes ("¡Profesor Gibberne! ¿¿Qué es lo que ha causado esa explosión??" "No ha sido una explosión..." "¡Pues bien, dígame qué ha causado la no-explosion!") y en donde el peculiar profesor aprovecha que ha tomado el acelerador para burlarse de él aprovechando que no puede verle.



Un buen día, ¿verdad?

Pero algo muy curioso se descubrirá en la última historia... merecedor de una gran carcajada. Rowe vuelve a demostrar que es un actor versátil, de una preciosa y clara dicción (lo que tiene verla en inglés XD) y que merece un poquito más de reconocimento.

La señorita Jane Robbins (Katy Carmichael), el amor del joven Wells, es una inteligente científica, de carácter fuerte e independiente, pero muy dulce, que pronto acabará fascinada por Wells y su mundo. Un soplo de aire fresco, un personaje femenino con fuerza y gran presencia en un mundo que poco a poco deja de ser cosa de hombres.



La inteligente Jane Robbins.


En resumen: una GRAN miniserie, quizá la mejor en su género, en donde la Hallmark demuestra una vez más lo que es capaz de hacer con un mito, muchas ganas y mucho trabajo. Las historias son humanas, llenas de momentos tiernos, de momentos más cómicos y de otros más angustiosos, donde desfilan toda una serie de personajes de lo más dispar y variado, y sobre todo, personajes que enseguida conectan con el público. Una joyita. Aunque es cierto, que se echa de menos una historia dedicada al hombre invisible... teniendo en cuenta la calidad de la serie, hubiera sido impresionante ;)



El trío protagonista, desentrañando algún fantástico misterio


Jane con el profesor Gibberne, medio noqueado después de sufrir un extraño e inexplicable robo...



Muy recomendable, a la espera de que alguna de las cadenas privadas españolas la incluya (COMPLETA, por favor, que se que corre por ahí una versión de 90 minutos) alguna vez en su programación y descanse de esos telefilmes ya vistos una y otra vez de los domingos. Se sabe que el canal Hallmark, que aún poseen algunas plataformas digitales, la tiene en su programación, en versión íntegra y doblada.



Algunos links por si queréis saber más.


*Ficha de The encyclopedia of Fantastic Film & TV

*
Página oficial de Hallmark Entertainment


NOTA: la autoridad no se hace responsable de que en este artículo hayan más fotos y se hable más del profesor Gibberne que de otro personaje XDDDDDDDDDDDDD Entendedme, es la subjetividad de la fan... :P

5 comentarios:

Kraken17 dijo...

Impresionante post < insertar aplausos aquí >

La verdad, cuanto más me hablas de la miniserie más ganas tengo de que la emitan de forma decente en algún canal.

Anónimo dijo...

Hallmark, o la demostracion de que en Tv aun s epueden hacer cosas buenas. Sobre loque dices d ela subjetividad de la fan, bueno, e stu derecho como fan, ¿no? ;)

Y e suna pena que tampoco haya historia de La Guerra de los mundos, ¿no?

Usagi

Kaloni dijo...

la verdad, jamia, esto... que que estupendisima critica. Si que dan ganas locas de ver esta miniserie, si. Y de seguir leyéndote.
Un beso.

Anónimo dijo...

Cosas que tiene la vida: ni me habría enterado de que esta serie existía si no hubieras colgado la crítica. A ver si algún día la emiten por la tele, porque mi faceta fan ha quedado parcialmente en hibernación por las llamadas "responsabilidades profesionales". Vamos, que durante un tiempecito estoy desconectado de Matrix, y ni por Amazon podría pillar algo semejante.

De todas maneras, es bueno que alguien te recuerde tus raíces fans de vez en cuando, de manera que tampoco importa mucho tanto Nicholas por aquí, Nicholas por allá... en el fondo, todos tenemos algún Nicholas, aunque en mi caso sean jovenzuelas recauchutadas que acaban saliendo con octogenarios billonarios... ¡OUCH!

(Mi mujer acaba de sacudirme un collejón digno de Pecado Original por telequinesis). Ya me callo, cari, ya me caaallo...

Noe_Izumi dijo...

Jajajajajajajajajaja :D Muy bueno, Jose, me hacia falta reirme...
Gracias a todos... ^^