jueves, junio 09, 2005

Algún Día




Un día cualquiera del caluroso verano, dos hobbits jugaban alegres en las prósperas tierras de Los Gamos. Y estos eran Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk, hijos del Señor de los Gamos y del Thain, respectivamente. Meriadoc, conocido como Merry, tenía ya dieciséis años, y aun ni rozada la veintena ya era un hobbit responsable, pero que siempre encontraba tiempo para la diversión y las risas y demás placeres de la vida de los hobbits. El joven Pippin, el nombre porque el que todos conocían a Peregrin, que por aquel entonces solo tenía ocho años, corría tras él, fingiendo que peleaba con un dragón, y usando su gran imaginación para convertir una simple rama que había encontrado tirada en el camino en una poderosa espada. No era más que un niño, y por su cabecita rondaban cada día las increíbles historias del viejo Bilbo Bolsón, que escuchaba cada noche junto a la hoguera, rodeado de pequeños y no tan pequeños hobbits ansiosos de saciar su sed de buenas historias.
- ¡Soy el viejo Bilbo, y estoy peleando con Smaug el Terrible para lograr su tesoro! -exclamaba- ¡Los enanos me aclamarán y me darán una gran recompensa, y hablarán de mí en sus historias y canciones!... ¡Halla tu merecido en el frío acero de mi espada, pues ni tu fuego ni tu maldad podrán conmigo!
Merry fingía que era el dragón, y rugía amenazadoramente para luego gritar y retorcerse cuando su primo le rozaba con el trozo de madera, y los dos acabaron riendo casi sin aliento y tirados en la hierba.
- ¡Algún día seremos unos grandes héroes, ya lo verás, primo Merry! -dijo Pippin, corriendo alrededor de su rendido primo- Y todos hablarán de nosotros, y contarán nuestras aventuras. Estaremos al servicio de grandes reyes, y sobre todo, veremos muchos elfos, y tomaremos sus deliciosos manjares mientras reímos y cantamos bajo el sol...
- ¡Y yo seré tan respetado como mi padre, y seré un señor poderoso y valiente, que hará grandes cosas por toda la comarca! -dijo Merry- ¡Ay, pequeño primo! Ojalá tus sueños no fueran tan imposibles para gente como nosotros... Yo tendré que ocuparme de las tierras de mi padre, y tu serás el Thain, y no podrás descuidar tus obligaciones. ¡Eso no es para tí!
Pippin le miró entristecido, como un niño al que le rompen un juguete.
- ¡Seré el Thain! ¡Pero tambíen haré grandes viajes!
Merry le miró asombrado. El pequeño Tuk le miraba enfurruñado, con los labios apretados, el aire contenido y el pecho henchido de orgullo. Y entonces Merry se echó a reir.
- ¡Qué espíritu aventurero de Tuk tienes, ya tan joven! Espero que no des quebraderos de cabeza a nadie con esa actitud de cabezota.
- ¡Yo no soy cabezota! -exclamó, y se le lanzó encima, y ambos se enfrascaron en una divertida pelea entre risas, rodando por la hierba.
Aún riendo, los dos hobbits echaron una carrera hasta el río, y se acercaron a él para saciar su sed y lavar su rostro perlado de sudor. Pippin se inclinó, y por un instante el río le devolvió la imagen de un hobbit adulto, de aspecto jovial pero con unos ojos brillantes y sabios que delataban pureza y determinación en el corazón. En la cabeza de espeso pelo rizado y dorado llevaba un yelmo, plateado como el nácar y negro como el azabache. Y temeroso pero fascinado, Pippin se apartó, y cuando volvió a acercarse volvió a ver su rostro infantil y sonrosado, de ensortijado pelo castaño pero dorado como el trigo, y grandes ojos curiosos reflejado en el agua. Entonces suspiró y dijo:
- Merry... ¿Te imaginas que yo fuera, no sé, un caballero?
- Sigue soñando, Pip... -rió Merry- Anda, vámonos o llegaremos tarde para la
cena, ya va a anochecer. ¡Deprisa!
Pippin echó una última mirada a su reflejo, que le devolvió el rostro de un niño desilusionado, hasta que se encogió de hombros, y le sonrió, pues tan rápido como un relámpago penetra un rayito de luz en el corazón de un niño entristecido.

"Algún día..." pensó, y corrió con su primo colina arriba mientras el ocaso despuntaba en el cielo.



Bueno, esta historia la escribí hace ya dos años (con la inestimable ayuda de una amiga muy especial) en plena racha creadora de relatos basados en ESDLA... Para ver si podía escribir algo sencillo, bonito y breve... :)

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Aun me acuerdo de cuando lo lei por vez primera, y sigue siendo igual de tierno que entonces. (L)

Usagi

Anónimo dijo...

oye noe, es la primera vez q visito tu weblog (bueno, la primera vez q visito el weblog de alguien, soy totalmente nuevo en esta cosa) y tengo q decirte, (q no te suene a coña), q me ha impresionado tu creatividad y sobre todo las ganas q tienes de hacer cosas... de escribir, de buscar ideas... sigue así pq tienes talento y además muy buen gusto.

por cierto, encontré esto porque yo también suelo leer a Stephen King y se ve q tú y yo somos los únicos q hemos puesto 'Los lagolieros' en nuestra lista de libros favoritos. Quizás porque ni siquiera es un libro, sino un relato de Las Dos después de medianoche, creo recordar... Bueno noe, pues eso, que un gustazo haberte encontrado. Por cierto, mi dirección es azaleasperlavita.blogspot.com

A ver si aprendo y me organizo unas cuantas secciones como las q tú tienes ahí montadas.

Anónimo dijo...

:P quizás sea el relato corto más bonito que he leido *___* ya te dije en su día que me encantaba!! y me sigue gustando y enterneciendo más que antes si cabe!!
Ha sido un placer volver a leerlo de nuevo :) y me ha hecho recordar tiempos pasados.
Gracias!

Nixarim dijo...

...
jo, mola mucho :_)

Kaloni dijo...

Y algún día, señora mía, habrás llegado tan lejos en este arte, que casi no te acordarás de nosotros.

XD que que relato más bueno!!

Un besote.

Anónimo dijo...

Qué "bodito" y qué "hedboso"... joer, si casi inspira ternura el leer un relato sobre este par de jovenzuelos a sabiendas de lo que se les vendrá encima más tarde... je, je, je, ya acabaréis hasta las narices de aventuras, ya... ¿chocolate? toma dos tazas, mi pequeño hobbit... (qué malo soy). :-D

Ah, por cierto, Noe-chan: lo siento, no tengo ni blog ni conexión propia a Internet. Es más, aprovecho que estoy sólo en el curro haciendo las extras para escribir de estranquis. De manera que no podré tomar el relevo del test musical, pero de todas maneras, gracias por acordarte de éste tu humilde lector.

(We want more Holmes!). ;-)

Anónimo dijo...

Postdata: el "we want more Holmes" de antes tenía que leerse con la música del "we will rock you" de Queen. La versión sonaría asín:

"Baby you're a girl make a big noise
Drawin' in the street gonna be an artist some day
You got some on yo' brain
You great big pen
Kickin' your can all over the place
Writin'

'We want we want more Holmes
We want we want more Holmes'

(Ahora es cuando viene el solo de Brian May... y yo dejo de postear gilipolladas y me vuelvo al tajo...) Hay que ver lo que se hace por no currar, jovencitos, no sigáis mi ejemplo...

Anónimo dijo...

Dama de Triskeles dice:

^^ Sigue igual de precioso que la primera vez que lo leí; y por supuesto todavía lo tengo guardado. Aun despierta en mí la emoción que me despertó el primer día de leerlo, al imaginar la tierna cara infantil de Pip viendo en el reflejo a un valiente hobbit adulto dispuesto a dar todo su coraje y su corazón por aquello en lo que cree y por luchar hasta el final. Bravo, mi dulce amiga :D

Noe_Izumi dijo...

Gracias a todos. Dama de Triskeles, nunca olvides que la historia te la dedique a ti ;)

El jose, estas fatal XDD me encanta :D

Kraken17 dijo...

>Insertar aplaudo<

Comment tardio, pero más vale tarde que nunca. Creo recordar, si la memoría no me falla (y es más que probable que me falle, a veces es peor que la de Stan Lee...) que aún tengo en alguna parte de mi pc este texto en un word, que me pasaste tiempo ha...